Patrimonio

Los tejados de las casas son típicamente de la sierra, pesados para aguantar exceso de nieve. De barro y tablas.

Las paredes de las casas son de barro y piedra, los tabiques de barro y paja.

Los suelos eran de barro, por donde pasaban los animales a la cuadra, detrás del portal.

En la plaza del pueblo está situada la Iglesia, románica, del S. XIII, templaria.

A las afueras de la villa se localiza la ermita de Nuestra Señora de la Lastra, donde se acoge la imagen gótica patrona del lugar.

La ermita de la VIRGEN DE LA LASTRA, es del S. XVIII, Es una construcción sencilla que se localiza en la zona conocida como la Lastra. Se cree que en este lugar pudo haber una población ya que se han encontrado diversos restos de asentamiento la de STA. CRISTINA  del mismo siglo.

A esta ermita se unen otras más, como las de san Roque, Santa Cristina en el barrio de La Huerta y san Bartolomé en el de Colladillo

En sus entornos de puede disfrutar de los acogedores espacios naturales de El Enebral, la Dehesa y la Sierra, así como de los manaderos y surgencias acuíferas de las cuevas de Pepón, san Frutos y Longaniza

Las fuentes de arquitectura romana, aún conservan la señal del paso de los siglos y la utilidad de sacar agua para el consumo humano, con la huella de los cántaros y botijas.

S. MIGUEL, EL ROMÁNICO            

De piedra también es el principal monumento de Arcones, la iglesia parroquial de San Miguel. Es un templo románico del siglo XIII que conserva la cabecera de triple ábside semicircular, teniendo el del lado de la Epístola ocupado por la torre del templo la torre y una pila bautismal de esta época. Pero la iglesia de San Miguel guarda la sorpresa de un cuarto ábside, una anomalía que se explica porque servía de capilla de cierre al atrio. Tiene, por tanto, una cabecera compleja en cuyo ábside hay una ventana flanqueada por dos columnas rematadas en capiteles con motivos vegetales. Situada en el barrio de Arcones.

Dentro de él podemos admirar varios retablos y una pila bautismal también románica 

Pero no es el único edificio religioso que se puede ver en el barrio de Arcones, ya que también se puede visitar la ermita de San Roque, que está situada al sur del pueblo, junto al cementerio. Su planta es cuadrada y sus muros de mampostería, exceptuando las esquinas que están formadas por cadenas de sillares. Su puerta de acceso está orientada al sur y se caracteriza por estar adintelada y recercada de sillares.

En Colladillo también se puede ver la ermita románica de San Bartolomé, derruída y en reconstrucción, y en la Huerta la de Santa Cristina. No es lo único que merece la pena destacar de estos núcleos ya que también merece la pena fijarse en las cercas de piedra de Arconcillos o el pilón de la calle de la Fuente de Colladillo.

CUEVAS

Pero no es el único encanto que posee el municipio, donde también se puede disfrutar de cuevas, como la de La Tejera; la de San Frutos, en la cual se cree que se resguardó el santo cuando fue perseguido; así como la de Longaniza o Pepón, recorrida por un río hecho que añade peligrosidad a la visita de esta cavidad por el caudal que puede llevar dependiendo de la época del año